En la exuberante Costa Verde de Brasil, entre Río de Janeiro y São Paulo, la ciudad colonial de Paraty se ha convertido en un museo viviente del patrimonio precolombino y afrobrasileño. Artesanos y chefs preservan las culturas de las comunidades indígenas y africanas esclavizadas cuyos descendientes han habitado este asentamiento costero empedrado durante siglos. La arquitectura colonial encalada de la ciudad, enmarcada por la selva atlántica y bahías esmeralda, alberga cada año uno de los festivales literarios más prestigiosos de América Latina. La gastronomía de Paraty fusiona tradiciones indígenas de mandioca con técnicas de cocina africana y sabores coloniales portugueses, creando una cultura culinaria única en el mundo.